VILLAGGIO MATTEOTTI, Terni, Italia. Arq Giancarlo De Carlo, 1974
Desarrollado dentro de un trabajo participativo, este proyecto en Terni, Italia, permitió a Giancarlo De Carlo mostrar que era posible la creación de una isla urbana donde las promesas del Team 10 se hallasen representadas.
a. El barrio, compuesto por 250 viviendas, con una estructura lineal combinada con recorridos peatonales en terrazas paralelas y segregadas de las carreteras, salvaguardando a los usuarios. El proceso implicaba la consulta a estos mediante una estructura de encuestas que, vistas hoy, desvelan la importancia de vincular la estructura social y la de las viviendas implantadas; en definitiva, la aplicación de la teoría de sistemas al desarrollo de proyecto. En el mismo sentido, la distancia a los servicios (sanitarios, escolares, deportivos, etc.) permitía conocer la centralidad del barrio.
Se implantaron así formas complejas, articulando jardines, terrazas y viviendas. En su centro, se previeron tiendas y espacios comunes, accesibles desde superficies inclinadas que enlazan las terrazas con los aparcamientos cercanos.
b. Como veremos, la parte más divulgada ha sido la conformación de las tipologías de vivienda y su apariencia final, no un crecimiento en altura, sino en extensión, comprobando las posibilidades de los edificios esteras (mat-buildings), que en las investigaciones más recientes han derivado hacia el término mat-housing (vivienda extensiva y de baja altura, para propiciar las relaciones vecinales, en contraposición al individualismo de la construcción en altura).
Junto a la coexistencia de diversas tipologías, hallamos la pervivencia de modelos de la construcción vernácula, pero también, (y eso presenta un interés especial como Caso de Estudio en esta experiencia) como incentivo para la investigación de proyecto de números arquitectos de la más reciente modernidad.
3. El ejercicio consiste en explicar y presentar gráficamente la planificación previa, la sistematización de los tipos constructivos, incluso los materiales participativos, donde la tarea gráfica y la representación del proceso de proyecto son inseparables. Dedicaremos tres semanas a esta experiencia, con entregas cada semana, y un debate sobre los valores representativos y gráficos al final, cerrando -con los dos ejercicios anteriores- una primera fase del curso.
Interesa que profesores y alumnos se impliquen, puntualizando:
– la capacidad persuasiva de los procesos gráficos, se precisa claridad y pulcritud,
– la recogida de material e incorporación de datos en el desarrollo, que no sea banal,
– la secuencia de logros y el trabajo en grupo, también la manifestación de valores personales.
La bibliografía es extensa y de fácil acceso, que se irá actualizando en este blog:
Alison Smithson: How to recognize and read Mat-Building. Architectural Design 1974.
A+P Smithson: The Charged Void/ Architecture; The Charged Void/ Urbanism. The Monacelli Press, New York, 2005.
Brau Pani, Graziano: How to analyze and evaluate Mat-housing. Arquilecturas, Barcelona, 2016.
De Carlo, Giancarlo: An architecture of participation.
Franchini, Alberto: Giancarlo De Carlo y la participación. El caso del villaggio Matteotti. Terni, Italia. Arquitextos 2017.
McKean, John: Giancarlo De Carlo.
Link Quartiere Matteotti- Atlante Architettura Contemporanea
3.1. Informaciones sobre el proceso de urbanización (ver Franchini, 2017 y Casabella 421).

Las circunstancias que llevan a la empresa Terni a pedir la colaboración del arquitecto para repensar el viejo villaggio Matteotti fueron: la constitución del comité de distrito en 19551 para reclamar el mantenimiento de las casas y la aprobación del plan regulador en 1960 de Mario Ridolfi y Wolfgang Frankl.
El plan regulador (Ridolfi-Frank) multiplicaba 5 veces la densidad de esta área, aumentando la demanda de las casas. La junta de directores de Terni, sin embargo, evitó la especulación inmobiliaria.
El 22 de abril de 1969 el director general de la empresa Terni, Gian Lupo Osti, había ya pedido a De Carlo que elabore algunas soluciones para aprovechar mejor el terreno. En julio el arquitecto entrega cinco soluciones alternativas.
En las tres primeras había tipologías ya adoptadas por la compañía, (slab housing y torres) y, las últimas dos, eran esquemas de pocas plantas y alta densidad, similares a lo que se ha dado en llamar mat-housing, con una “organización de los espacios en correspondencia con un modo de vida que beneficia los intercambios de la comunidad”.
De Carlo sugiere a la compañía informar a los usuarios sobre la residencia colectiva, para hallar una solución correcta y eficaz, añadiendo que sólo se implicaría si la compañía elegía alguna de las últimas indicadas, y si el programa de trabajo se aclaraba. Éste se inició explorando las propensiones, o tendencias de los usuarios, gracias a un sociólogo, Domenico di Masi, y mediante entrevistas y conversaciones con los trabajadores y jefes de Terni. El jefe de la compañía eligió el último esquema urbano, aceptando el proceso de participación.
El centro de la idea de participación para De Carlo tenia dos aspectos:
- Un objetivo pedagógico, necesario un nuevo modelo, que otorgase a los futuros vecinos las posibilidades de elección.
- La oportunidad de un feedback de los usuarios ayudó para pasar de un modelo abstracto a la realidad física, que hiciera más atractiva la arquitectura construida.

b. Edades de los cabezas de familia.

El esquema urbano propuesto por el arquitecto al inicio de las entrevistas y las discusiones estaba compuesto por los estacionamientos y almacenes/trateros y un conjunto de viviendas dispuestas en paralelo en tres pisos, cada alineación enfrentada a una zona verde por un lado, y por el otro a una pista hacia los aparcamienetos bajo el bloque, con semejanzas a la propuesta realizada para San Giuliano en Rimini.
Los muros de carga marcaban los límites de las alineaciones con frentes personalizados. Se entiende que De Carlo se incline por la gran escala y relativice la elección de detalles por parte de los usuraios, al establecer un un modulo de vivienda, que regula desde la planta hasta la fachada.
Tanto la escala urbana como la arquitectónica son reguladas en detalle mediante una trama en planta y alzado, difícil de reconocer en la obra final. La trama permite al arquitecto cambiar las unidades de viviendas desde parámetros establecidos desde el inicio.


Sources: JTobías 2014, Franchini 2017, p 13.
Para mayor variedad de uso en los espacios, se realizaron estadísticas que desvelasen la composición de las familias, disponiéndolas en organizaciones internas flexibles, según las cuales podía variar la tipología de viviendas; todo ello se dejó escrito en la “Definición aproximada de algunas metas que se desearía alcanzar en el diseño” (3 de febrero de 1970). Sin embargo, todavía no estaban claros los parámetros concretos, no era possible asignar viviendas sin proyecto. El sociólogo Domenico De Masi interpretó las necesidades de De Carlo y medió con los usuarios futuros, operando en seis fases, descritas en la “Contribución sociológica al diseño del nuevo villaggio Matteotti de S.p.A Terni”.


b. Primera fase. Planta primera, calle elevada, noténse las numeraciones de tipos.
- La secuencia de trabajos se describe en las imágenes adjuntas, siguiendo varias tareas: conocer los servicios existentes en una distancia prudencial del Villaggio: se precisaba una guardería (la única estaba a 3 km.) y un supermercado, para abastecer una población creciente, y un centro social que propiciase la integración.
- En Segundo lugar, las estadísticas ayudaron a discernir entre los posibles usuarios: habitantes del barrio, solicitantes de una casa, familias viviendo en propiedades de la empresa. Se observe que el 62% de los cabezas de familia, solicitantes, tenían menos de 40 años, lo que permitió visualizar los cambios estructurales, por crecimiento de la población, y los grupos más estables, de mayor edad.
- La tercera fase era establecer reuniones con los usuarios posibles usuarios10, para conocer los intereses en los problemas de planificación urbana relacionados con sus necesidades, identificando distintas costumbres y afinidad con el criterio de los arquitectos. En diez sesiones de entrevistas con 10 a 15 personas se distribuyó un cuestionario y se registraron los debates según un esquema preestablecido. Al final se optó por 100 personas de 1366 familias interesadas, según edad e integrantes de la familia, cuyo resultado se entregó al arquitecto.
- En una cuarta fase se presentó el programa a la comisión interna, (ocho trabajadores y dos empleados) el 4 de marzo de 1970. De Masi hizo una presentacion general para las intenciones de la empresa y del Se subraya que la casa no puede estar aislada, sino en una red de instalaciones sociales y comerciales que forman globalmente un barrio. No se trataba solo de arquitectura, sino también de planificación urbana.
- La quinta fase incluye entrevistas a trabajadores para verificar el interés por las preocupaciones del arquitecto. De Masi detectó la satisfacción de la gente con los objetivos y subrayó preocupaciones por el precio del alquiler, pidiendo al arquitecto ajustar las dimensiones de los apartamentos, si bien estaban dispuestos a gastar más si la casa se proyectaba a futuro. Podía pasarse a asuntos concretos, como la distribución de la vivienda. (Algo de lo cual ya hemos visto en Baveno).
Sobrevaloraban el pasillo como tradición local, la sala de estar pensaban reservarla para situaciones especiales, y la cocina era el corazón de la casa en el imaginario del colectivo: no solo se cocinaba y se comía allí, se veía la television, y los niños trabajaban en dias lluviosos, mientras sus madres estaban trabajando en casa.
Las familias con dos o más hijos necesitaban un segundo baño, para solventar las prisas de la mañana en que salían deprisa al trabajo o la escuela. También un aparcamiento y un almacén/ trastero. En cuanto a los servicios públicos ya se han citado la guardería y el supermercado, y se identificaron con la presencia de espacio verde.
En síntesis, De Masi tuvo gran importancia en la selección de entrevistas. En esta etapa, la participación se entiende de modo indirecto; los usuarios no piden directamente algo, más bien, sus deseos han de ser filtrados por un sociólogo, mediador entre empresa y arquitecto.
- La sexta y última fase (27- 30 de abril) fue un debate con el equipo de diseño en la Galleria Poliantea en el centro deTerni, donde De Carlo expuso cuarenta edificios de diferentes países, todos ellos (mat-buildings) de baja altura y alta densidad. De la lista, llena de ejemplos ingleses, Cesare De Seta, un arquitecto napolitano a cargo de la exhibición, seleccionó cuatro ejemplos presentados en 65 láminas, diseñadas para ser convincentes, con títulos y textos detallados y un lenguaje sencillo en las descripciones.
La tipología de vivienda de baja altura y alta densidad es propuesta como alternativa a las tipologías de vivienda desarrolladas en altura. Esta alternativa garantiza una mejor relación entre la vivienda y los espacios abiertos, conjugando las ventajas de las viviendas urbanas y suburbanas.


Al final de los años 60 esta tipología obtiene mucho éxito más allá de Europa gracias a la migración de algunos arquitectos y teóricos ingleses que encuentran posibilidad de enseñar en diversas universidades americanas. El testimonio de este interés se puede leer en las páginas del catálogo de una muestra organizada por IAUS (Institutefor architecture and urban studies), fundado por Peter Eisenmann en 1967 que hasta inicios de la década de 1960 estaba muy interesado en las cuestiones sociales de la arquitectura.
También De Carlo, a partir de 1966, empieza a enseñar en Estados Unidos motivado por sus relaciones internacionales, establecidas primero dentro los CIAM y después con su participación en el Team X . Es invitado a Cornell el 10 de abril de 1972 por O.M. Ungers en ocasión de un gran seminario dedicado al Team X. Dos días después tiene una conferencia titulada “Legitimizing Architecture” en IAUS, gracias a la invitación de Kenneth Frampton. Una de las razones de la invitación la encontramos en una carta en la que Frampton manifiesta su interés por el proyecto Matteotti, a pesar que en ese momento la obra no había comenzado. (Véase comentario de Frampton sobre De Carlo en “Historia crítica de la arquitectura moderna”, p. 282).
Argumentos adicionales como la necesidad de independencia y aislamiento son mencionados, pero los criterios para elegir las viviendas se basaban inevitablemente en el plan y el costo de los servicios públicos que, según los participantes, deberían haber sido a expensas de la administración.
En setiembre de 1970 se publicó, por primera vez, un esquema representando las fases del proceso de participación.
En el mismo mes, De Carlo preparó una evolución de la alternativa 5 para toda el área que no aparecía en los folletos y que fue solo presentado en la segunda exposición, realizada en octubre de 1973.
El mismo esquema, sin corrección, reaparece en la página 6 de Casabella N° 421, de 1977, número dedicado al Matteotti.
A pesar que se publicó el décimo número del órgano de vivienda de Terni, a finales de octubre, De Carlo todavía tenía problemas para hacer aceptar la participación como la característica más importante cuando escribió la “Nota sobre la experiencia ICLIS-CECA-GESCAL y sobre cómo adoptarlas en el primer lote del nuevo villaggio Matteotti”.
El financiamiento de la CECA fue condicionado a la experimentación en el uso del acero en edificios residenciales. Según De Carlo, la verdadera experimentación estuvo en la adopción de una nueva tipología y un nuevo principio que consiste en la participación de los usuarios.
En la carta que De Carlo envió a Ripanti, uno de los directores de Terni, escribió: “La participación de usuarios (…) no descarta las discusiones con los usuarios sobre sus necesidades (cosa que he- mos hecho) ni hacerles ver cómo estas necesidades deben tomarse en cuenta en el proyecto (cosa que, espero, hagamos), sino que implica sobre todo que puedan intervenir en cada momento decisivo en el camino hacia la realización del edificio. Si se descarta que los usuarios puedan discutir los nodos burocráticos y administrativos que ocurren durante el trabajo (…), la participación recae únicamente en los aspectos decorativos para alcanzar –en el mejor de los casos– la simpatía de la GESCAL”.
La construcción del proyecto empezó sin la participación de los usuarios y continuó así hasta la asignación de las viviendas. La construcción de las obras de hormigón se dio en tres momentos desde 1973:
-los bloques del 1 al 4 en noviembre,
-los bloques del 5 al 8 en diciembre y
-el bloque 9 a finales de febrero de
La construcción de todos los bloques generó un retraso y en febrero de 1974 el director de Terni, Tommaso Boccardi, incitó a De Carlo a elegir algunas variantes para los cuerpos del 1 al 4 para que la empresa constructora pueda iniciar la instalación de los tabiques. Aunque al inicio se mostró contrario al pedido “porque la elección debe dejarse a los usuarios”, no tuvo otra opción más que aceptar. Había una lista detallada de los cuatro primeros cuerpos con todas las viviendas divididas en la zona noche y la zona día donde él elige las opciones. En la mayoría de los casos eligió la solución estándar, en otros eligió una alternativa de todas las variantes posibles y en muy pocos casos dejó la opción alos usuarios.
A pesar de esto, en mayo, la asignación de viviendas se realizó y fue dirigida a tres grupos de personas: la primera, a personas que al menos desde hace un año vivían en una casa de la empresa, la segunda, a perso- nas que al menos desde hace un año vivían en una casa social y, la tercera, a personas que no vivían en viviendas sociales. Todas las personas estaban evaluadas con diferentes criterios a los que se les asignó una puntua- ción y en casos de una puntuación igual, la preferencia sería para los trabajadores con más años de servicio. En agosto de 1973 se publicaron los rankings y en setiembre salió el segundo número del órgano de vivienda de Terni dedicado a Matteotti, el número 17. En este número, según los documentos con- servados, se presentó por primera vez el plan general de toda la zona, las fotos de la ma- queta referida al área construida y una de las cinco unidades diseñadas, la Unidad 1. Esta unidad se utilizó para explicar la posibilidad de elección de los usuarios dentro de los rangos de las variantes.
En octubre de 1973 se preparó otra ex- posición en la Galleria Poliantea. Para esta ocasión, la oficina de De Carlo produjo un modelo general con dibujos de toda la zona y algunos modelos desmontables detallados que representan todas las unidades acompañadas de dibujos, mostrando las alternativas.
Había un esquema interesante del 16 de marzo de 1972 en el que aparecían otras fases fuera de las descritas anteriormente, que vale la pena estudiar aunque nunca se hayan realizado. La confrontación con los usuarios debería haber ocurrido durante el último periodo para discutir el trabajo en curso. El último paso debería haberse dado tras la finalización de la primera fase de intervención, una vez que los usuarios ya habitaban las viviendas. Gracias a eso habría sido posible recoger opiniones importantes para el diseño de las unidades de la segunda fase de intervención.
Las líneas anteriores están dirigidas a explicar la dificultad de la conducción del proceso de participación en un contextomuy complejo, a partir de las limitaciones de los fondos para la dirección de la obra.
Es posible distinguir dos momentos:
- la contribución sociológica de De Masi orientada a entender las necesidades de los posibles usuarios, terminó con la primera exposición…A partir de este momento los posibles usuarios no podían decir nada sobre el esquema urbano, sobre el proyecto o sobre el desarrollo de la obra.
- El segundo momento tuvo lugar durante la segunda exposición, cuando los beneficiarios tuvieron tres posibilidades de elección (la unidad, el piso donde querían estar y una de las alternativas de posición de un muro divisorio interno). Entonces los beneficiarios ya estaban asignados y tenían la libertad de elegir directamente.
- Es útil retomar lo que afirma De Carlo a propósito de la participación, que «no consiste para nada en satisfacer lo deseado por los usuarios, sino en modificar la arquitectura de manera que responda a sus reales deseos, muy diferentes de los necesidades creadas»22. Para ello, el esfuerzo mayor consistió en interpretar y filtrar, con la ayuda del sociólogo,los requerimientos expresados por las personas seleccionadas y transformarlos en 15 tipologías de vivienda reagrupadas en 5 diferentes unidades. No es cosa fácil evaluar el éxito de este esfuerzo, que considerando todas lasposibilidades de elección ha generado 45 viviendas diferentes de 240 construidas.
El nivel de identificación de los habitantes con este lugar es digno de mención. Las personas y sus huellas son la evidencia de un profundo enraizamiento en el lugar, proporcionado por una arquitectura no impuesta, sino producida tras escuchar los estímulos.
















