
Los autores expresan las intenciones de proyecto, textual y gráficamente:
Los límites entre contexto urbano histórico y arquitectura contemporánea se difuminan extendiendo el umbral mediante una dinámica construcción de hormigón visto. El edificio muestra la dificultad de trabajar en los centros históricos, estableciendo una relación natural y continua con el centro histórico de Granada a diferentes escalas de intervención. A nivel del suelo, el edificio se funde con la Plaza de la Romanilla en un espacio continuo, un “Pasaje-Foyer”. Los límites entre lo urbano y lo arquitectónico se desdibujan por un amplio umbral que emerge entre ambos espacios.
En la cubierta, el edificio adquiere una escala menor, más doméstica, al fragmentarse para integrarse en el entorno y completar, por inserción, el tejido urbano circundante.
La propuesta geométrica evita construir un volumen, de modo que la fuerza de su imagen deriva de esculpir un vacío, el umbral que conecta el espacio urbano con el edificio. De este modo el acceso principal se convierte en una gran entrada donde la luz y la sombra son la principal interfaz para un espacio tridimensional lleno de relaciones espaciales.
El edificio es una inserción urbana exitosa desde su concepto estructural. Una búsqueda para construir una planta abierta, donde todos los elementos de apoyo permanecen alrededor del perímetro de la parcela. La estructura y la geometría van de la mano, y el hormigón no sólo se utiliza como elemento de apoyo, sino como el principal material de acabado. La integración de este material casi industrial en un centro histórico requirió un tratamiento especial con diferentes texturas y patrones para lograr el efecto de una piedra artificial, de mayor calidez y diálogo con el entorno.
Sección urbana
El umbráculo deriva de la idea de los toldos de mercado y restablece la vocación inicial de la trama, la de un mercado. De esta manera, el edificio realza los límites difusos en los que es difícil definir el cambio de percepción de una parcela totalmente limitada a una abierta y continua.
Véase http://mendozapartida.com/, http://baxstudio.com/, Pedro Pegenaute en Vimeo
Agradecimientos: a los autores. Se ruega hacer un uso responsable de las imágenes.
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Antes de entrar en materia es oportuno leer el contexto en que se está operando. Nos hallamos en uno de los centros urbanos de mayor importancia patrimonial en la cultura española: las intervenciones de Diego Silóee en la Catedral, con la Capilla Real y la Sacristía adyacentes, o los compromisos adoptados tras la decisión de no construir la segunda torre, al percibir fallos en la cimentación, conducen a intervenciones híbridas y mezclas de estilos, matizaciones del modo operativo en ese Renacimiento, específico, distinto, bien descrito por Manuel Gomez-Moreno en “Las Aguilas del Renacimiento Español” (1941, CSIC; reeditado en Xarait en 1983) y restituido exhaustivamente por Antonio Almagro Gorbea.

Silóee asume el ideario renacentista de modo singular: articula las naves y la girola, como desvelan la planta y el volumen exterior, con recursos propios del gótico en la girola (los contrafuertes que se ven en la sección de F. Heylán). Asume la difícil construcción de arcos y bóvedas en la capilla principal, controlando la difícil geometría. La singularidad de la Capilla principal la hace compatible con el orden corintio de las columnas en las naves, muy sofisticado en sus articulaciones. En las vistas diagonales pueden leerse el trasdós de bóvedas, las columnas de las naves y la capilla mayor, con un uso exquisito de la dimensión vertical.
Hallamos el mismo en la Cartuja de la Asunción de Nuestra Señora de Granada, donde varias intervenciones se entrelazan en recorridos donde podemos seguir las articulaciones renacentistas, y, sin romper su carácter, se añaden nuevas construcciones barrocas; en éstas el exceso de ornamento unifica los muros, provocando que alcemos la mirada a las bóvedas.
Sirven las ideas de P. Frankl en su análisis de Vierzehnheiligen al usar la noción de interpenetración. No existe como tal en la planta de la Catedral, ya que Silóee la sectorial, y en sección parece una premonición, una sistemática traslación de matices, desde la girola, a las naves y la fachada.
¿Qué nos dice P. Frankl? : “en alguna parte (es difícil decir dónde) el espacio que sugieren (las bóvedas) se funde con la parte homogénea del espacio inferior” … “Una segunda dificultad es así́ añadida por el espacio total complejo, pues las formas individuales mismas son tan sólo sugeridas a la mente inquisitiva. Las mentes de más del noventa por ciento de los visitantes a esta iglesia de peregrinaje capitulan ante tal dificultad, y esto es precisamente el objetivo: apelar no a la mente sino a la imaginación que se rinde ella misma ante lo ambiguo y lo incontrolable”.
Operar frente a estos prodigios no puede hacerse desde una mera transposición de la estructura de plantas de la construcción residencial. La situación requiere “otra cosa”. Pero ese algo diferente podemos trazarlo y seguirlo en el entorno próximo.


Volvamos ahora al edificio y proyecto que nos ocupa. Llama la atención la importancia del umbral, desde dentro y desde fuera (pues el umbral facilita su relación dialéctica, que se percibirá con claridad en las plantas y secciones).

¿Qué tenemos? Un área con diversos centros culturales, donde se reflejan las artes plásticas, la obra poética de Federico García Lorca, y algunas manifestaciones del más sutil Renacimiento. En el Centro FGL, una entrada que hace de mediadora entre dos alineaciones de construcciones en ángulo, un umbral que da transito a multiples experiencias. Pero ¿qué es una puerta, qué es un umbral?

O. Friedrich Bollnow pondera las cualidades de la puerta y el umbral: una primera consideración es tratar la puerta como le sucede a quien está bajo su protección, se encuentra en su vivienda, «en su casa». La situación cambia cuando, desde el exterior, se entra en un recinto, en la esfera vital de otras personas o – si consideramos que ese territorio íntimo es sagrado- como en el caso del templo, domicilio de la divinidad. Por ello el umbral tuvo alto significado ritual, conservado en costumbres rurales. El umbral es tratado de un modo especial. Algunas personas se inclinan hacia él y lo tocan respetuosamente con la mano. Es mal augurio tropezar con él, por ello se evita.
Mircea Eliade indicó la importancia del umbral como límite entre lo sagrado y lo profano, contribuyendo a la comprensión de las costumbres actuales. «El umbral y la puerta muestran de modo inmediato y concreto la anulación de la continuidad espacial; (…) son a la par símbolos y mediadores de la transición.» La puerta como lugar de paso adquiere entonces un significado simbólico más profundo : como transición hacia otra vida: « Pasad por la puerta estrecha».

Gaston Bachelard va más allá en su “Poética del Espacio” reflexionando sobre un libro austero marcado por el desierto (Jean Caubère: Déserts. Ed. Debresse, Paris) y contraponiendo el umbral al nido: El nido tibio y tranquilo…/ donde canta el pájaro….. nos recuerda las canciones, los encantos/ el umbral puro/de la vieja casa.
El umbral aquí es acogedor, no impone su majestad. Las dos imágenes: el nido tranquilo y la vieja casa, en el marco de los sueños, tejen la fuerte red de la intimidad. Y las imágenes son sencillas, sin alusiones pintorescas. Se produce un acorde especial al evocar el nido, el canto de un pájaro, encantos que recuerdan la vieja casa, el primer hogar. Bachelard se detiene y medita, de un modo pertinente aquí: ….pero para comparar tan dulcemente la casa y el nido, ¿no deberíamos haber perdido la casa de la felicidad? Hay tristeza en esta canción de ternura. Al volver retornamos a la casa antigua como regresamos al nido, los recuerdos son sueños, la casa del pasado se ha convertido en una gran imagen, la gran imagen de la intimidad perdida.


Tiene sentido comparar la situación de esta imaginación de Bachelard con las imágenes que aparecen en el Centro F. García Lorca: los valores desplazan a los hechos. El pájaro es un trabajador sin herramientas, su herramienta es el propio cuerpo; también aquí la casa construida por el cuerpo, para el cuerpo, tomando su forma desde el interior, como una cáscara, en una intimidad que trabaja físicamente.
Bachelard irá más lejos cuando se ocupa de la dialéctica del dentro y del fuera: La naturaleza anormal de la imagen no significa que sea fabricada artificialmente. La imaginación es la facultad más natural que existe. Sin duda, las imágenes que vamos a examinar no podrían inscribirse en una psicología del proyecto, ni siquiera en un proyecto imaginario. Cada proyecto es un contexto de imágenes y pensamientos que presupone un control de la realidad. Por lo tanto, no tenemos que preverlo en una doctrina de pura imaginación.
Incluso es necesario continuar una imagen, es inútil detenerla. Es suficiente para nosotros que lo sea. (Bachelard p. 100, p 202). Se entiende entonces aquella afirmación de E. Miralles insistiendo en que un proyecto no se acaba al construirlo.

En este tráfico de imágenes emerge el uso de los diagramas. La planta al estilo de Nolli, con plazas vacías entre un laberinto de construcciones, se solidifica cuando la contemplamos, estudiándola como un campo de fuerzas.

En la planta baja el proceso de abertura/ concentración hacia el tránsito, y expansión apenas se ha traspasado el límite entre exterior e interior puede seguirse con claridad y es pertinente remarcarlo. El contraste es brusco en el sector exterior, y se percibe como, traspasado el límite, cuando ya podemos decir que nos hallamos en un interior, las superficies vidriadas y la planta ligeramente trapezoidal indican otro proceso de apertura. La coordinación con las secciones permite ver la escasa profundidad del bloque exterior, cuya ventilación/ iluminación es respetada.

Encontramos más retos en los niveles superiores. Por el vinculo necesario con el juego de cubiertas –




Desarrollo del ejercicio.
Desde la lectura del edificio y sus relaciones con los espacios públicos adyacentes nos centraremos en la idea de proyecto del Centro F. García Lorca, explicando diagramáticamente las relaciones con el entorno.
En las plantas, es pertinente centrarse en las articulaciones, y como el espacio se dilata y contrae según cual sea el ámbito del umbral/ pasaje/ transito al exterior, marcando gráficamente los conectores (escaleras, espacios inter-medios, espacios disyuntivos).
la correlación con las secciones ha de permitir una explicación -y disfrute- de este espacio.
La técnica es libre y dedicaremos dos semanas. Fecha final de entrega: 14 de octubre a las 23:59 en Atenea.
BIBLIOGRAFIA:
http://mendozapartida.com/, http://baxstudio.com/, Pedro Pegenaute en Vimeo.
Almagro Gorbea,Antonio, 2010: Catedral de Granada.
Almagro Gorbea,Antonio, 2010:Planimetría de la Cartuja de la Asunción de Nuestra Señora de Granada / Antonio Almagro Gorbea
Granada : Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2010.
Gomez-Moreno, Manuel, 1941, 1983: “Las Aguilas del Renacimiento Español” (1941, CSIC; reeditado en Xarait en 1983).