2019-20_QD2/ E6_Caso de Estudio 6a_ Concursos_Imagen Pública de la Arquitectura_Museu Soulages, Rodez_RCR Arquitectes.
Los concursos son un método objetivo para los usuarios, con dimensión disciplinar y ratificación de nuevos valores, a lo largo de la Historia. Así la construcción de la cúpula para el Duomo de Santa Maria di Fiore en Florencia -donde F. Brunelleschi traslada lecciones de la arquitectura romana a un lenguaje nuevo, renacentista-, o la ampliación del Cementerio Sur de Estocolmo, donde el tratamiento del paisaje coexiste con un nuevo modo de configurar el lugar por parte de E.G. Asplund y S.Lewerentz; o el polémico concurso para el parque de La Villette, donde un grupo de arquitectos muestran nuevas operaciones en la arquitectura postmoderna: Bernard Tschumi expone una serie de capas de naturaleza diversa (follies, caminos, áreas), en que coexiste una dinámica abierta de uso, junto a la abstracta propuesta de OMA que sentará nuevas maneras de tratar el lugar y el urbanismo. Y así podríamos seguir con una multitud de casos: el aeropuerto de Kansai, la reconstrucción de Berlín, la Sala de Conciertos Walt Disney.
Son episodios estudiados con hondura por Hélène Lipstadt, Elizabeth Tostrup, Birgit Cold, donde se producen tres procesos: la representación visual o gráfica, la explicación mediante unos textos para explicar la viabilidad de la propuesta, convenciendo, y un campo de materiales comparativos que hacen de las propuestas ganadoras documentos paradigmáticos o representativos de la dimensión pública de la arquitectura, estableciendo nuevos valores profesionales y abriendo el campo a desarrollos posteriores.
Nos ocupa un concurso realizado en la ciudad de Rodez para un museo monográfico, dedicado al pintor, grabador y escultor abstracto Pierre Soulages, a la sazón el pintor más importante en Francia. Los concursantes finalistas y seleccionados, Kengo Kuma, Marc Barani, Paul Andreu, y RCR Arquitectes (Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta), que ganaron el concurso, hubieron de plantearse cuál era la esencia de la situación.
El edificio propuesto por RCR Arquitectes intenta establecer una sintonía con la obra del artista (A. Ruiz Alfageme); el tema, sencillo en apariencia, de unas geometrías paralelas, revela su complejidad al aportar unos volúmenes de diferente tamaño que despliegan formas elementales que en perspectiva son una cascada de cuerpos con la catedral al fondo; el acero y la piedra combinan con el negro y los colores terrosos de las pinturas de colores similares de Pierre Soulages (W. Curtis).
Si observamos en detalle algunos matices de los esbozos iniciales para la propuesta, podemos leer con claridad “talus abrupt existant= barrière” (talud abrupto existente= barrera). Conocían situaciones similares afrontadas en sus obras: Centro Cívico de Riudaura (1994-99), IES Vilartagues (1995-99), Facultad de Ciencias Jurídicas (1995-99), Casa Horizonte (2000-07), donde la obra arquitectónica responde a los retos del lugar y se fusiona con él.
En Rodez la propuesta era un elemento mediador entre la colección Soulages y la ciudad -que proporcionaba magníficos espacios a tratar, el museo se halla en un parque en forma de almendra, cerca de la parte vieja y la catedral, flanquea la avenida de mas tráfico de la ciudad, alejándose de la Avda. Victor Hugo, más peatonal y de cota más alta. Domina la ciudad, mientras el paisaje y las montañas de Aveyron marcan el emplazamiento, que actúa como parque público y mirador en diversas direcciones, constatando la presencia urbana. Pero la lectura del lugar debe aparecer clara al Jurado, y, en consecuencia, se aclaran (se disminuye el contraste) de las zonas que nada dicen sobre la operación realizada, y las que pueden explicar la idea de proyecto -por “contraste”- quedan realzadas.
En obras anteriores ya se habían planteado la relación entre interior y exterior, y la coherencia inapelable del estadillo de las fenestraciones -que suele pasar desapercibido- nos instruye sobre la concreción en la arquitectura de RCR. Aquí la necesidad de ajustarse al lugar impone una disminución de alturas, en sintonía con las percepciones que constatan ya desde sus maquetas. Y el programa reclamará un elenco diverso de iluminaciones (cenitales y horizontales), que aparecerá al leer las plantas.
La secuencia de volúmenes queda establecida con nitidez, así como la dualidad Norte Sur (lectura desde el nivel inferior al parque o lectura desde el parque), así como la relación transversal -que nos muestra la escalera entre ambos niveles. Esto se posibilita mediante el sistema constructivo y, una vez caracterizado el exterior, llega la hora de volcarse al interior y a las relaciones con la obra expuesta.
Ya desde IES Vilartagues el ritmo de una secuencia de jácenas -estrechas y de gran canto- dejaban ver cómo la repetición múltiple de un elemento constructivo acababa haciéndolo desaparecer (lección que Fehn había dejado en Venezia). Aquí la diversidad del programa puede ajustarse a unas jácenas separadas 1,80 m, dotando de flexibilidad expositiva y dando unos acabados que dialoguen bien con las obras. La. cualidad de la luz, clara u oscura, se ponen así en diálogo con la obra.
El programa incluye varios espacios expositivos para mostrar la variedad de formatos y técnicas de Soulages en 1500 m2 y una sala de exposiciones temporales de unos 500 m2. El vestíbulo ocupa unos 300 m2. Oficinas con el centro de documentación y talleres pedagógicos de unos 400 m2. Café y restaurant con entrada independiente de unos 650 m2. Y 650 m2 para fondos y espacios de restauración de obras. La lectura puede hacerse con claridad, separando por paquetes las diversas actividades.
La iluminación merece atención esmerada en un museo. Podemos apreciar que entre los volúmenes que parecen colgar sobre el talud hay amplias superficies acristalaras, estableciendo un contrapunto que recuerda los tonos del pintor. Y, a su vez, se diferencian de las iluminaciones cenitales, como se puede apreciar en los detalles adjuntos.
Las diferencias entre alzado norte y sur conducen a las secciones para comprobar cómo se articulan ambos sectores con el espacio del museo. 

Llegados aquí, el ejercicio propuesto es comparar en tres partes el desarrollo de proyecto:
- análisis del lugar, su coexistencia con el espacio público y los parques urbanos,
- imagen exterior, volumetría del edificio y relación con la topografía. Tratamiento del programa por bloques.
- Espacios interiores, recorridos, secuencia de visitas y sesiones de estudio.
Puede apreciarse, en el detalle de las secciones, cómo RCR establece una narrativa de los pabellones del Museo Soulages, incluso la relación existente entre la solución constructiva de los lucernarios y el carácter de las salas de exposición. En realidad es tan sencillo como abrir los ojos a la descripción que se prevé para el edificio y la interacción con sus usuarios (Fuente AV).

















